En diciembre de 2025, la Asamblea de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente (UNEA-7) aprobó un paquete histórico de resoluciones climáticas y ambientales que trazan un rumbo claro para la acción global: el medio ambiente debe integrarse de manera transversal en todos los sectores, incluido el deporte.
La reunión, celebrada en Nairobi con la participación de delegaciones de casi 190 países, consolidó una agenda internacional que reconoce a la actividad física no solo como un motor de salud y bienestar, sino también como una pieza clave para enfrentar los desafíos ambientales del siglo XXI.
Entre las decisiones adoptadas, los gobiernos acordaron impulsar prácticas deportivas más responsables, promover eventos con menor impacto ecológico y fortalecer políticas que vinculen actividad física, salud pública y cuidado del planeta. El espíritu de estas resoluciones es celebrar el deporte no solo como competencia o rendimiento, sino como una herramienta de educación ambiental, conciencia colectiva y acción concreta frente a la crisis climática.
De lo global a lo local: eventos deportivos que cuidan el planeta en 2026
El calendario deportivo de 2026 muestra cómo eventos y organizaciones están incorporando criterios de sostenibilidad en sus planes y operaciones, desde grandes megaeventos hasta iniciativas específicas:
- En el marco de la Copa Mundial de la FIFA 2026, programas ambientales buscan potenciar el uso de energía 100 % renovable en sedes clave, mejorar la eficiencia energética, promover transporte de bajo carbono y conectar espacios urbanos a través de corredores verdes que favorezcan la movilidad activa y pública.
- La 2026 Formula E Mexico City E-Prix, parte de la serie automovilística eléctrica que promueve tecnologías de movilidad limpia, está destacando medidas sustentables: circuitos con energía renovable, gestión integral de residuos y fondos para el desarrollo comunitario sostenible.
- Grandes encuentros deportivos continúan adoptando prácticas verdes: por ejemplo, torneos como el WM Phoenix Open en golf han implementado estrategias de cero residuos, con extensos sistemas de reciclaje y compostaje, educación ambiental y reutilización de materiales.
- A nivel global, la comunidad deportiva se reunirá en el Sport Positive Summit en octubre de 2026, un encuentro que promueve la sostenibilidad en el deporte mediante alianzas, aprendizaje y difusión de buenas prácticas ambientales, sociales y de justicia climática.
Además, muchas organizaciones y eventos locales están adoptando modelos de competencia ecológica e inclusiva, promoviendo desde el uso de transporte sostenible hasta la inclusión de actividades educativas sobre cuidado ambiental en paralelo a las pruebas deportivas.
El impacto del deporte sostenible
Especialistas señalan que estas acciones no solo reducen el impacto ambiental de los eventos, sino que también generan un efecto multiplicador positivo: inspiran a atletas, organizaciones y audiencias a tomar decisiones más responsables, construyen comunidades más conscientes del cambio climático y fomentan estilos de vida activos que respetan el entorno.
“El deporte puede ser una fuerza transformadora”, señaló un referente internacional durante UNEA-7. “Cuando los valores de la competencia se alinean con el respeto por el medio ambiente, construimos sociedades más saludables, resilientes y conscientes de su rol en la protección del planeta”.
Desde lo local hasta lo global, el desafío ahora es convertir estas resoluciones y ejemplos en acciones concretas y cotidianas: desde eventos sostenibles hasta prácticas individuales que reduzcan la huella ambiental.
Porque el deporte no es solo un espectáculo o un logro personal. Es una forma de ejercicio físico que, bien orientada, puede contribuir a enfrentar una de las mayores tareas de nuestra época: cuidar el planeta que compartimos.