Los CEOs están pasando del compromiso a la integración, incorporando la sostenibilidad en la estrategia, las operaciones y las prioridades de liderazgo. Así lo concluye un nuevo estudio de Naciones Unidas y Accenture, según el cual, 86% de los directores ejecutivos a nivel mundial afirma que hoy la sostenibilidad está integrada en las operaciones centrales de sus empresas.
Según explica Belén Arce, líder de sostenibilidad en Accenture, “las crecientes expectativas de los clientes, las nuevas métricas, normas de reporte más estrictas y una mayor trazabilidad de los productos refuerzan la necesidad de integrar la sostenibilidad en las decisiones cotidianas del negocio. Desde el diseño de productos hasta la gestión de la cadena de suministro, esta integración reduce riesgos, impulsa la innovación y crea valor de largo plazo tanto para las empresas como para la sociedad.”

De acuerdo con el informe, hay tres ámbitos que están cambiando la visión de los CEOs sobre sustentabilidad:
- Tecnología:
La tecnología y el rápido intercambio de ideas permiten avanzar en toda la agenda de sostenibilidad, incluyendo importantes beneficios sociales. Por ejemplo, las innovaciones en infraestructura, sistemas digitales y gobernanza basada en datos han ayudado a ampliar el acceso a los servicios básicos. Las tecnologías de sensores de bajo costo y las herramientas de monitoreo digital han mejorado la gestión del agua y han contribuido a una gestión segura del 73% del agua potable del mundo.
Así también, el interés por las herramientas digitales que permiten hacer seguimiento de métricas de sostenibilidad —por ejemplo, plataformas de contabilidad de carbono, sistemas de trazabilidad de proveedores y paneles de analítica de sostenibilidad— es alto, pero existen cuellos de botella estructurales que limitan su adopción generalizada y su impacto duradero. El 97% de los CEO encuestados espera avances en el seguimiento digital y en las cadenas de suministro sostenibles en los próximos 25 años, pero solo el 27% los considera hoy una prioridad principal.
- Geopolítica:
La intensificación de los conflictos en distintas partes del mundo está obligando a los CEOs a desviar su foco y recursos para los esfuerzos de sostenibilidad, a medida que aumentan los costos. La alta inflación, el alza de las tasas de interés y el ajuste fiscal han restringido la disponibilidad de capital y han retrasado inversiones en iniciativas de sostenibilidad de largo plazo.
Belén resalta que “esta fragilidad ha sido especialmente evidente en el abastecimiento responsable de materias primas, un elemento fundamental de las cadenas de valor sostenibles. Construir relaciones resilientes con los proveedores puede tomar años, pero las disrupciones recientes han obligado a las empresas a cambiar de rumbo de un día para otro, a veces comprometiendo los estándares de sostenibilidad para responder a demandas urgentes. Sin embargo, los líderes reconocen que la sostenibilidad debe seguir siendo una prioridad, incluso en un entorno geopolítico cambiante, y 99% de los CEOs afirma que sus empresas mantendrán o ampliarán sus compromisos climáticos, ambientales y sociales.”
- Un ecosistema cada vez más exigente:
La sostenibilidad está siendo impulsada —y acelerada— por una red creciente de inversionistas, reguladores, consumidores y la sociedad civil, todos los cuales están elevando las expectativas y estableciendo estándares cada vez más exigentes para las empresas. Según los CEOs, los clientes, responsables de políticas públicas, colaboradores, inversionistas y proveedores de sus empresas serán cada vez más influyentes en los próximos cinco años.
La vocera explica que “el estudio muestra que casi todos los CEOs esperan avances en la colaboración dentro de la industria (97%), así como en la integración de la sostenibilidad a lo largo de toda la cadena de valor (98%). Esto sugiere que la influencia entre pares, la alineación de los ecosistemas colaborativos son elementos centrales en la forma en que los CEOs visualizan el cumplimiento de los objetivos de sostenibilidad.”
Y, concluye que “la presión por priorizar las necesidades de negocios de corto plazo es tentador, pero el costo de retrasar la transformación sostenible de largo plazo va en aumento. Para el año 2100, se proyecta que un escenario de ‘continuidad sin cambios’ genere pérdidas económicas cinco veces superiores a la inversión total de capital necesaria para limitar el calentamiento global a 1,5 °C.”